La alergia a los ácaros, la primera causa de alergia respiratoria en los niños europeos

Estornudar mientras limpiamos el polvo en casa es una reacción alérgica a los ácaros del polvo doméstico. Los ácaros son animales microscópicos, invisibles a simple vista, que se alimentan principalmente de restos de nuestra piel de humanos. Cada vez encontramos más casos de alergia a los ácaros del polvo doméstico, en los niños europeos, hecho que les afecta tanto a su vida familiar, como a la escolar.

¿Por qué se producen los estornudos?

Éstos se producen como un intento de expulsar del cuerpo al agente que causa la alergia. Y es que sólo 2 milígramos de ácaros por gramo de polvo son suficientes para sensibilizar a una persona alérgica y tan solo 10 milígramos por gramo de polvo pueden causar un ataque de asma.

¿Qué problemas generan en los niños?

La alergia a los ácaros de los niños, está aumentando y generan en ellos problemas psicológicos como la ansiedad, la irritabilidad o la incomodidad, problemas a los que no saben cómo reaccionar, según revela la Encuesta Europea Cualitativa sobre la Alergia a los ácaros del polvo doméstico llevada a cabo por Stallergenes en países como Italia, España, Francia y Alemania.
Y en la escuela su estado de concentración puede verse alterado, ya que la alergia a los ácaros puede producir somnolencia e incluso pérdida de audición.

¿Cuáles son las recomendaciones para minimizar los síntomas?

Los ácaros del polvo doméstico pueden encontrar muchos lugares en una casa donde sobrevivir, como alfombras, cortinas, almohadas, libros y otras piezas de mobiliario. Son sus heces, caparazones y cadáveres los que provocan las reacciones alérgicas, por lo que es importante pasar a menudo el aspirador Hyla GST, haciendo hincapié en alfombras, cortinas y colchones… También, tendríamos que activar la Hyla GST en modo purificación de aire, almenos una vez al día, para eliminar aquellos alérgenos que se encuentran flotando en el aire.

Además, los niños alérgicos a los ácaros de polvo, en su habitación, no pueden tener ni alfombras, ni peluches, ni objetos parecidos. Aunque es recomendable que en general hayan pocos juguetes, para evitar las acumulaciones de polvo…
La persistencia de los síntomas de la alergia a los ácaros de polvo durante todo el año y su intensidad provocan que vean más afectada su calidad de vida que los niños alérgicos al polen, que suelen tener síntomas un máximo de 60 a 90 días al año.

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